Mini bows de waselwasel

Esta mañana me llegó mi pedido a Gemma de waselwasel. Hace tiempo que quería comprarle algo de su tienda tan requetemona que tiene en Etsy y cuando puso a la venta estos mini lacitos de colores no me pude resistir. Especialmente porque ella te da todas las facilidades en cuestión de colores y eso no siempre es posible ^_^

Les diré que es una chica genial que teje y más cosas. Ahora mismo está dando un curso online en su blog (y gratis) de punto al que yo no estoy apuntada porque ya me di por vencida en tejer a dos agujas. Pero la verdad es que tiene mucho mérito todo lo que está haciendo ahora. Además cosa que le preguntes sobre manualidades o bordado de algún tipo, si ella te puede ayudar lo hará encantada. A veces es esa persona a la que pregunto tonterías pero a pesar de que piense que la voy a molestar con mis preguntas “básicas” ella siempre contesta gustosa. Qué más puedo decir, más que es una persona a la que aprecio mucho, que me apetecía hacerle un poco de publicidad y que quiero que me haga unos guantes sin dedos.

Links:

Blog de waselwasel

Tienda de waselwasel

This is a brand new day, but not a beautiful one

Tanto tiempo sin pasar por estos lares que ya siento que me falta algo. Si es que ya no visito ni vuestros blogs. Vergüenza debería darme. Así que he decidido volver a wordpress sin mirar atrás, sin entradas antiguas ni nada. Un nuevo amanecer, y seré yo en estado puro.

Además que necesito estar en contacto con algunas personas de este mundillo que aprecio y también desahogarme de vez en cuando y decir tonterías varias.

Contar sobre mi ausencia, pues nada del otro mundo. Estoy de exámenes, liada, sin tiempo (elijo el día que menos tiempo tengo para escribir y volver) con ganas de vivir un poquito. Cosa que pude hacer anoche pero estaba agotadísima. Y con muchos proyectos que deseo que salgan como quiero.

Elijo precisamente hoy para escribir porque estoy molesta. MUCHO.

Todo es por el tema orla/graduación de mi promoción de la universidad. Por todo hay problemas. Además de ciertas cosas que desde el principio te mosqueaban pero que los últimos días ya es el despiporre y especialmente hoy. Me molestan la poca seriedad de unos supuestos futuros profesionales y para más gravedad, de la psicología. Básicamente, para no entrar en el tema de lleno, me duele que una persona muy importante en mi paso por la universidad y que aprecio enormemente decida que esto ya no tiene sentido como celebración del fin de la carrera que tanto nos ha costado sacar y no participar en la graduación a un mes de la misma. Esta persona es aquella que es súper inteligente y que confías en su criterio totalmente tanto profesional como emocionalmente, y que a pesar de los malos rollos y demás historias que ocurren a lo largo de cinco años, siempre ha estado ahí para mí. Y de hecho es una persona con la que me puedo sincerar y le cuento mis proyectos sin miedo. Lo que me molesta no es precisamente su decisión ya que creo que él es así, y está siendo sincero y honesto consigo mismo, lo que me da muchísima rabia es que esta persona se tenga que ver obligada a tomar esta decisión por principios y por las cosas que están ocurriendo en esta organización. Porque parece que es la orla de una persona cuando es la de TODOS. Que sí, que las votaciones son democráticas, vale, pero con mucha manipulación y con mucho detrás que yo sé solo porque tengo allegados, como esta persona, que me cuentan las cosas tal cual porque están también organizando.

La verdad es que estoy hasta los huevos.

Sin embargo, desde el principio dije que participaría por mi madre y su ilusión. Porque cuando le planteé a ella la opción que prefería que era hacerme la foto y ya está, se puso muy triste, y porque cuando le enseñé las fotos de “su licenciada” no dejó de llorar de la emoción que le causaba.

A pesar de todas estas tonterías, niñatadas, mentiras y manipulaciones para que unos queden mal y solo una persona quede bien, lo que queda es el recuerdo. El recuerdo de unos años maravillosos con sus más y sus menos. El recuerdo de unos profesores mediocres que te decepcionaron, y más importante, el de otros profesores que te han marcado de por vida, tanto profesional como emocionalmente, aunque sólo impartieran la mínima parte de una asignatura. El recuerdo de compañeros que al final no lo eran tanto, y el de unos amigos de verdad que se cuentan con los dedos de una mano, los cuales ya son profesionales y unos ejemplos a seguir para mí.